SORPRESA EN BRASIL: DESAFIANDO LAS ENCUESTAS, FLÁVIO BOLSONARO SE IMPUSO Y VA AL BALOTAJE CON TODO A FAVOR
Con el 99,7% escrutado, el candidato del Partido Liberal superó a Lula da Silva por casi dos puntos, en un resultado que ninguna encuesta había anticipado. El PL también arrasó en gobernaciones y Congreso, dejando a Lula en una posición incómoda de cara al 25 de octubre.
Brasil cerró este domingo una de las jornadas electorales más seguidas de la región con un resultado que desmintió a prácticamente todas las encuestadoras: Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal, se impuso en la primera vuelta con el 47,1% de los votos, contra el 45% del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, según el escrutinio oficial del Tribunal Superior Electoral con más del 99% de las mesas computadas. Como ninguno alcanzó el 50% necesario, ambos definirán la Presidencia en un balotaje pautado para el 25 de octubre.
Un resultado que las encuestas no vieron venir
El desenlace sorprendió incluso a los analistas más experimentados. La última medición de Datafolha, publicada apenas tres días antes de la elección, le daba a Lula el 45% frente a un 40% de Bolsonaro, una ventaja de cinco puntos que el escrutinio real terminó invirtiendo por completo. De los catorce sondeos relevados por distintos medios en la recta final de la campaña, diez pronosticaban una victoria de Lula en primera vuelta. El desfase entre lo proyectado y lo ocurrido ronda los siete puntos, una diferencia que ya empezó a generar preguntas sobre la metodología utilizada por las principales consultoras del país.

Una elección que no era solo presidencial
Además de definir quién gobernará Brasil, la jornada del domingo renovó la totalidad de la Cámara de Diputados, 54 de las 81 bancas del Senado y los 27 gobiernos estaduales. En ese plano, el avance del bolsonarismo fue todavía más contundente que en la carrera presidencial: de al menos 13 gobernaciones definidas en primera vuelta, 11 quedaron en manos de partidos de derecha o centroderecha, cinco de ellas del propio PL. Tarcísio de Freitas fue reelegido en San Pablo, el estado más poblado del país, con el 62,85% de los votos, mientras que Sergio Moro —el juez que en 2017 condenó a Lula en la causa Lava Jato y lo sacó de la contienda presidencial de 2018— ganó la gobernación de Paraná con más de la mitad de los sufragios. En el Senado, el PL se aseguró al menos 25 bancas y se consolidó como la primera minoría, aunque todavía lejos de la mayoría propia de 41 escaños.
Lo que explica la sorpresa
Politólogos consultados por distintos medios apuntan a una combinación de factores: el desgaste del oficialismo tras tres años de gestión, el crecimiento sostenido de Bolsonaro en el último mes de campaña —mientras la candidatura de Lula parecía haber tocado un techo—, y el hecho de que buena parte de los votantes que respaldaron a otros candidatos de derecha en primera vuelta tienen, en teoría, mayor afinidad con Bolsonaro que con el actual presidente. Ese dato no es menor de cara al balotaje: con el resto de la derecha ya eliminada de la contienda, Bolsonaro parte con un margen de crecimiento potencial que a Lula le resultará mucho más difícil de igualar.
Lo que viene: un balotaje con final abierto, pero cuesta arriba para Lula
Las encuestas de balotaje, tomadas antes de conocerse este resultado, mostraban un escenario de paridad casi perfecta: la medición de AtlasIntel/Bloomberg daba 47,7% para Lula contra 47,3% para Bolsonaro, mientras que Datafolha proyectaba 47% a 46% a favor del actual presidente. Sin embargo, esos números fueron calculados antes de que se confirmara la magnitud real de la ventaja de Bolsonaro en primera vuelta, por lo que es esperable que en los próximos días se actualicen sondeos que reflejen un escenario más favorable para el candidato del PL. El propio Javier Milei, desde Argentina, felicitó públicamente a Bolsonaro apenas se conoció el resultado, un gesto que confirma la lectura que se viene haciendo en la región: un triunfo del candidato liberal en el balotaje reforzaría al bloque de gobiernos de derecha que ya domina en buena parte de América Latina.
Lo que está en juego el 25 de octubre
Para Lula, el desafío de remontar casi dos puntos en apenas tres semanas, con un Congreso que ya se perfila claramente favorable a su rival y una base electoral de derecha movilizada y sin candidato propio para disputar, configura un escenario mucho más adverso que el que enfrentó en 2022, cuando finalmente ganó el balotaje por apenas 1,8 puntos sobre Jair Bolsonaro. Para Bolsonaro, en cambio, el resultado de este domingo lo deja en la mejor posición posible para completar lo que en 2022 no pudo: devolverle la Presidencia al apellido familiar, esta vez con un Congreso y un mapa de gobernadores mucho más propicios de los que tuvo su padre.