NEWELL’S RESCATÓ UN EMPATE AGÓNICO ANTE CENTRAL EN UN CLÁSICO LLENO DE POLÉMICAS
El Canalla ganaba 1-0 con un golazo de Gastón Ávila, pero la Lepra encontró el empate en el último suspiro gracias a Matías Cóccaro, después de una extensa revisión del VAR. El homenaje a Messi también quedó envuelto en polémica por la reacción de los hinchas de Central, mientras Newell’s lució una camiseta especial para agradecerle al ídolo rosarino.
Rosario Central y Newell’s protagonizaron un clásico rosarino cargado de tensión, polémicas y un final para el infarto. El Canalla parecía tener todo preparado para festejar nuevamente ante su eterno rival, pero la Lepra consiguió el 1-1 en el tiempo de descuento y se llevó un punto del Gigante de Arroyito por la octava fecha del Torneo Clausura.

El conjunto dirigido por Jorge Almirón se puso en ventaja sobre el cierre del primer tiempo mediante Gastón Ávila, mientras que Matías Cóccaro apareció en el último suspiro para establecer el empate. El tanto visitante fue inicialmente anulado por posición adelantada, pero el VAR intervino y terminó convalidándolo.
ÁVILA PUSO A CENTRAL ARRIBA

El partido tuvo mucha fricción desde el comienzo y pocas situaciones claras. Central consiguió hacerse fuerte en el tramo final de la primera etapa y encontró la ventaja a los 46 minutos.
Después de un tiro de esquina y una pelota que quedó suelta dentro del área, Gastón Ávila sacó un potente remate que terminó en el fondo de la red para poner el 1-0 y desatar la fiesta en el Gigante de Arroyito.
El resultado parecía encaminar al Canalla hacia una nueva victoria en el clásico, especialmente porque Newell’s tuvo dificultades para generar juego y Central consiguió sostener la ventaja durante prácticamente todo el segundo tiempo.
Pero la Lepra tenía guardada una última carta.
EL VAR, CÓCCARO Y UNA IGUALDAD AGÓNICA

Cuando el partido se encaminaba a una nueva victoria de Central, llegó la jugada que cambió todo.
En el tiempo añadido, Matías Cóccaro recibió dentro del área y definió para marcar el 1-1. Sin embargo, el asistente levantó inmediatamente la bandera por una supuesta posición adelantada y el gol fue anulado en primera instancia.
La revisión del VAR se extendió durante varios minutos. Finalmente, se determinó que el delantero uruguayo estaba habilitado y Yael Falcón Pérez recibió la indicación para convalidar el tanto.

La decisión desató una enorme celebración de los jugadores de Newell’s y una fuerte reacción en el estadio. El Canalla pasó en cuestión de minutos de estar festejando el triunfo a tener que conformarse con un empate.
El resultado, además, cortó una racha de seis victorias consecutivas de Central en el clásico, aunque Newell’s todavía acumula varios partidos sin poder imponerse ante su rival.
EL CLÁSICO TERMINÓ CALIENTE
El tramo final también tuvo otra situación polémica. Alexis Soto y Santiago Solari protagonizaron un fuerte cruce cerca del banco de Newell’s después de disputar una pelota.
Ambos terminaron enredados en el piso y hubo un intercambio de golpes que provocó la intervención inmediata de sus compañeros. El árbitro amonestó a los dos futbolistas y expulsó a un integrante del cuerpo técnico de Central.
La tensión aumentó todavía más durante la revisión del VAR por el gol de Cóccaro, con la hinchada local siguiendo con enorme nerviosismo cada segundo de la decisión.
EL MINUTO MESSI QUE GENERÓ POLÉMICA

Uno de los momentos más particulares del clásico ocurrió a los 10 minutos del primer tiempo.
Como ocurrió en todos los partidos de la fecha, el encuentro se detuvo para realizar un homenaje a Lionel Messi, luego de que el astro rosarino anunciara su retiro de la Selección Argentina. La AFA dispuso un minuto de aplausos en referencia al número 10 que Messi utilizó durante toda su carrera con la Albiceleste.
Sin embargo, el homenaje no fue completamente respetuoso desde las tribunas de Central.
Mientras algunos hinchas acompañaron con aplausos, también se escucharon silbidos y el cántico “Fideo, Fideo”, en referencia a Ángel Di María, máximo ídolo canalla de la Selección Argentina en los últimos años.
La escena generó críticas y se convirtió rápidamente en uno de los momentos más comentados del clásico. La situación tuvo, además, un contraste particular: Di María, que estaba dentro del campo, aplaudió durante todo el homenaje a Messi, demostrando su respeto por su amigo y compañero de tantas batallas con la Selección.
NEWELL’S JUGÓ EL CLÁSICO CON UNA CAMISETA ESPECIAL

La Lepra, por su parte, decidió que el homenaje a Messi fuera más allá del minuto de aplausos.
Los jugadores de Newell’s salieron al Gigante de Arroyito con un parche especial en la camiseta que decía “Gracias Leo”, acompañado por una imagen del rosarino y la tribuna que lleva su nombre en el estadio Marcelo Bielsa.
Además, el capitán Luca Regiardo utilizó un brazalete especial con el mismo mensaje.
El gesto tuvo un significado especial por el vínculo entre Messi y Newell’s, club del que el astro es hincha y donde realizó parte de su formación antes de marcharse a Barcelona.
Así, mientras Central respondió al homenaje con una combinación de aplausos, silbidos y el reconocimiento a Di María, Newell’s decidió llevar a Messi en su propia camiseta durante uno de los partidos más importantes del año.
UN EMPATE QUE DEJA SABORES DIFERENTES

El 1-1 dejó sensaciones opuestas. Para Central, el empate tuvo sabor a derrota después de haber estado a segundos de quedarse nuevamente con el clásico y extender su dominio reciente.
Para Newell’s, en cambio, el punto tuvo un enorme valor anímico. La Lepra evitó otra derrota ante su eterno rival y lo hizo con un gol en el último suspiro, después de una decisión del VAR que modificó completamente el desenlace.
El clásico rosarino volvió a demostrar por qué es uno de los partidos más intensos del fútbol argentino: goles, polémicas, VAR, cruces, homenajes y una definición que mantuvo al Gigante de Arroyito en vilo hasta la última jugada.