MILEI VOLVIÓ A INSULTAR A UN PERIODISTA POR X: LA FALTA DE AUTOCONTROL DE UN PRESIDENTE QUE YA PERDIÓ UN JUICIO POR ATACAR A LA PRENSA

MILEI VOLVIÓ A INSULTAR A UN PERIODISTA POR X: LA FALTA DE AUTOCONTROL DE UN PRESIDENTE QUE YA PERDIÓ UN JUICIO POR ATACAR A LA PRENSA

El mandatario trató a Marcelo Bonelli de "mierda humana" y "sorete" tras una columna sobre la economía en Clarín, y hasta arrastró a su hija en la ofensiva. No es un hecho aislado: un informe de FOPEA contabilizó más de 16.800 insultos en su cuenta de X, y la Justicia ya lo condenó a pagar los honorarios de un periodista al que intentó silenciar con una denuncia penal.

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Por Redacción R7Digital 22 de agosto de 2026

Javier Milei volvió a protagonizar este viernes un episodio que, lamentablemente, ya resulta habitual: un ataque personal y escatológico contra un periodista a través de su cuenta de X. El destinatario fue Marcelo Bonelli, columnista de Clarín, luego de que publicara una nota sobre tensiones internas del Gabinete respecto a las medidas para reactivar la economía. El presidente escribió que "para sorpresa de casi nadie, la mierda humana mal cagada Marcelo Bonelli" estaba "mintiendo", y agregó que "más SORETE no se consigue". El posteo generó tal repudio que hasta el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) emitió un comunicado especial, ya que el mandatario también retuiteó mensajes que exponían a la hija de Bonelli, defensora del pueblo porteña, por su sola vinculación familiar con el periodista. 

Lo de ayer no fue un exabrupto aislado ni el primero de la semana: el jueves por la noche Milei ya había llamado "mierda humana" al periodista Manuel Jove, de Infobae, luego de que este cuestionara datos que el mandatario dio sobre empleo e inflación en un discurso en el Council of the Americas. Y este patrón se repite mes a mes: en mayo trató a la periodista Luciana Geuna de "basura mentirosa", y en distintas apariciones públicas y posteos calificó a comunicadores como "pelotudos", "mierda", "soretes", "degenerados fiscales", "parásitos mentales", "basuras" y "mandriles", además de tildar reiteradamente a Axel Kicillof de "el inútil soviético" e "imbécil". 


El fenómeno ya fue objeto de estudio serio. Un relevamiento de FOPEA sobre 113.649 publicaciones del Presidente en X entre diciembre de 2023 y septiembre de 2025 determinó que 16.806 de ellas —un 15,2%, es decir, una de cada siete— contenían insultos u ofensas, dirigidos según Clarín a 62 periodistas y comunicadores y 14 medios de comunicación. Entre las palabras más repetidas aparecen "kuka", "delincuente", "mandril", "corrupto", "ensobrado" y "degenerado". El propio informe advierte sobre cómo el Presidente utilizó el insulto para silenciar a la prensa, estigmatizar a la oposición y movilizar a sus seguidores. 

Pero el capítulo más elocuente no está en las redes, sino en los tribunales. En diciembre pasado, la Justicia le dio la razón al periodista de El Destape Nicolás Lantos, a quien Milei había denunciado penalmente en un intento de censurarlo. La causa fue desestimada, Lantos resultó sobreseído, y una resolución posterior estableció que Milei debe pagarle a sus abogados más de 5,6 millones de pesos en concepto de honorarios. Es decir: no solo insulta impunemente, sino que cuando intenta llevar sus ataques a la Justicia, pierde. 

Da vergüenza. Y lo decimos sin vueltas: no es un juicio de valor sobre las diferencias políticas legítimas, que las hay y son sanas en cualquier democracia. Es la constatación de que el jefe de Estado de la Argentina utiliza —de manera sistemática y con respaldo estadístico— el insulto escatológico como herramienta de gobierno, dirigido incluso contra familiares de periodistas que no ejercen ninguna función pública en el conflicto. Ningún mandatario recuperada la democracia en 1983 había sostenido este nivel de agresión verbal desde la primera magistratura. Que esto se haya naturalizado, que se lea como "algo más" de la semana y no como una anomalía institucional grave, dice mucho de hasta dónde se corrió la vara de lo tolerable en el debate público argentino.

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