MENDOZA AVANZA CON UN CRÉDITO DE US$150 MILLONES DEL BID PARA OBRAS HÍDRICAS
La Provincia aprobó el modelo de contrato con el Banco Interamericano de Desarrollo para acceder al financiamiento. Los recursos estarán destinados a mejorar el abastecimiento de agua potable, el saneamiento y el tratamiento de aguas residuales en distintos puntos de Mendoza.
Mendoza dio un nuevo paso para acceder a un financiamiento internacional de hasta US$150 millones destinado a fortalecer la infraestructura hídrica provincial. La operación, acordada con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), busca mejorar los servicios de agua potable y saneamiento y aumentar la seguridad hídrica frente a uno de los principales desafíos que enfrenta la provincia.
La novedad se conoció este miércoles a través del Decreto 1713, publicado en el Boletín Oficial de Mendoza. La norma aprobó el modelo de contrato de préstamo que la Provincia deberá suscribir con el organismo internacional, además de los acuerdos de garantía y contragarantía vinculados con la operación.
El programa se denomina “Mejora de la Seguridad Hídrica en la Provincia de Mendoza” y tiene como objetivo general contribuir a una mejor disponibilidad y gestión del recurso. Entre sus principales líneas de acción aparecen el fortalecimiento de los sistemas de agua potable y saneamiento y la ampliación y optimización de las instalaciones destinadas al tratamiento de aguas residuales.
UN PRÉSTAMO A 25 AÑOS
El financiamiento será otorgado en dólares y contará con garantía soberana de la República Argentina. Según las condiciones difundidas, Mendoza tendrá un período de cinco años para concretar los desembolsos, mientras que la amortización del préstamo se extenderá durante 25 años. La tasa de interés estará determinada de acuerdo con las condiciones establecidas para la operación financiera.
El BID identificó el proyecto como AR-L1422 y lo aprobó formalmente el 17 de junio de 2026. El organismo registra actualmente la iniciativa en etapa de implementación y establece un costo total de US$150 millones, financiado íntegramente mediante el préstamo.
¿EN QUÉ SE UTILIZARÁ EL DINERO?
Los recursos estarán orientados principalmente a obras vinculadas con agua potable, saneamiento y tratamiento de efluentes cloacales. La iniciativa también busca mejorar la disponibilidad y calidad de los recursos hídricos y acompañar el desarrollo productivo de Mendoza.
De acuerdo con información difundida por el Gobierno provincial, el programa tendrá impacto en distintos departamentos y podría beneficiar, de manera directa e indirecta, a más de 1,6 millones de personas.
Entre los proyectos incluidos en la planificación aparecen intervenciones vinculadas con sistemas de recolección y tratamiento de efluentes, además de obras destinadas a mejorar la infraestructura sanitaria y la prestación de servicios esenciales.
Uno de los puntos que adquiere especial relevancia es el crecimiento de la demanda sobre las redes existentes. Mendoza enfrenta un escenario de mayor presión sobre sus recursos hídricos, tanto por el consumo de la población como por las necesidades de las actividades productivas.
TODAVÍA FALTAN PASOS PARA LOS DESEMBOLSOS
Aunque el avance es significativo, la aprobación del modelo de contrato no significa que los US$150 millones ya estén disponibles en las cuentas provinciales.
Antes de recibir el primer desembolso, Mendoza deberá cumplir con diferentes condiciones establecidas por el BID. Entre ellas figuran la firma del convenio de ejecución, la conformación de una unidad ejecutora especializada y la puesta en vigencia de un reglamento operativo que contemple los requisitos ambientales y sociales exigidos por el organismo.
Además, durante el desarrollo del programa la Provincia deberá presentar informes periódicos sobre el avance de las obras y someterse a controles, reuniones de seguimiento y visitas de inspección.
UNA NUEVA FUENTE DE FINANCIAMIENTO PARA EL AGUA
El crédito del BID se suma a otras herramientas utilizadas por Mendoza para financiar infraestructura hídrica. Durante 2026, la Provincia también avanzó con financiamiento internacional destinado al sector.
El objetivo oficial es aprovechar estos recursos para modernizar redes, ampliar la capacidad de los sistemas sanitarios y mejorar la eficiencia en el uso de un recurso estratégico para la provincia.
Desde Mendoza, el desafío no es menor: garantizar agua potable y saneamiento para una población en crecimiento mientras se enfrenta un escenario de disponibilidad hídrica cada vez más exigente.
Con el nuevo paso administrativo, el proyecto de US$150 millones entra en una etapa clave. Ahora deberán completarse los requisitos previstos en el acuerdo para que comiencen a ejecutarse los recursos y las obras contempladas dentro del programa de seguridad hídrica.
Fuentes consultadas: El Sol, Banco Interamericano de Desarrollo (BID)