LEY DE TIERRAS: DURA DERROTA PARA EL GOBIERNO. ENTRETELONES DE CÓMO SE TERMINÓ CAYENDO SU POLÉMICO PROYECTO

LEY DE TIERRAS: DURA DERROTA PARA EL GOBIERNO. ENTRETELONES DE CÓMO SE TERMINÓ CAYENDO SU POLÉMICO PROYECTO

El oficialismo retiró del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada el capítulo que modificaba la Ley de Tierras, luego de no reunir los votos necesarios en el Senado. La iniciativa buscaba flexibilizar el acceso de ciudadanos y empresas extranjeras a tierras rurales, pero encontró una fuerte resistencia política y social.

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Por Don Pancho 5 de agosto de 2026

El Gobierno nacional decidió retirar del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada el capítulo que modificaba la Ley de Tierras, una de las iniciativas que más controversia había generado durante su tratamiento legislativo. La decisión fue tomada luego de que el oficialismo reconociera que no contaba con los votos suficientes para aprobar la reforma en el Senado.

La propuesta original impulsada por el Ejecutivo eliminaba los límites vigentes para la compra de tierras rurales por parte de extranjeros. Ante el rechazo de legisladores propios, aliados y gobernadores, el oficialismo había presentado una versión modificada que elevaba del 15% al 25% el límite de tierras rurales que podrían quedar en manos extranjeras en cada provincia. Sin embargo, tampoco logró reunir el consenso necesario.

El desenlace se precipitó recién este miércoles por la tarde, cuando Patricia Bullrich —jefa del bloque oficialista en el Senado y encargada de conducir las negociaciones— constató que el conteo de bancas arrojaba un escenario adverso. El quiebre definitivo llegó por la mañana, cuando tres gobernadores considerados afines a la Casa Rosada —el tucumano Osvaldo Jaldo, el neuquino Rolando Figueroa y el misionero Hugo Passalacqua— anunciaron públicamente su rechazo al capítulo de tierras. A eso se sumaron objeciones de senadores radicales, dirigentes provinciales y hasta una legisladora del PRO, lo que dejó al oficialismo sin los votos necesarios para aprobar la propuesta original. Según trascendió, el texto llegó a tener dieciséis versiones distintas a lo largo de las negociaciones, y hasta último momento el equipo de Bullrich exploró fórmulas alternativas: la última redacción, previa al retiro, mantenía la prohibición para que Estados extranjeros compraran tierras rurales, pero habilitaba a personas jurídicas con participación estatal extranjera a adquirirlas si contaban con autorización conjunta de la provincia y del Poder Ejecutivo Nacional. Ni siquiera ese esquema alcanzó para destrabar el acuerdo. Perfil

La decisión final se selló en una reunión que Bullrich mantuvo con los bloques dialoguistas en el bloque radical, en el segundo piso del Senado, en paralelo a una creciente movilización de organizaciones ambientales y sociales frente al Congreso. Puertas adentro, el round de tierras no estuvo exento de tensiones propias: la negociación tampoco estuvo exenta de un nuevo cortocircuito con la vicepresidenta Victoria Villarruel, que se había manifestado en contra del proyecto, en un nuevo capítulo de la interna libertaria. Con el capítulo de tierras afuera, el oficialismo buscó garantizar el resto de la sesión: según pudo saberse, la idea de Bullrich es presentar el capítulo de Tierras como un proyecto de ley aparte, con el debate postergado sin fecha definida, mientras apuesta a lograr consenso con el "grupo de los 44", el bloque que reúne a los senadores de LLA, el PRO, la UCR y fuerzas provinciales aliadas.

Contexto del Polémico Proyecto

La legislación vigente, sancionada en 2011, establece que la titularidad extranjera no puede superar el 15% de las tierras rurales a nivel nacional, provincial y departamental. Además, fija restricciones por nacionalidad y por superficie máxima que puede adquirir un mismo propietario extranjero en zonas productivas.

Desde el Gobierno sostienen que una flexibilización de la normativa permitiría atraer inversiones millonarias al sector agropecuario, forestal y portuario. En cambio, sectores de la oposición, organizaciones rurales y especialistas advirtieron que modificar la ley podría favorecer la concentración de tierras estratégicas en manos de capitales extranjeros, especialmente en áreas con recursos hídricos, minerales o cercanas a zonas de frontera.

Finalmente, el oficialismo optó por excluir ese capítulo para evitar una derrota parlamentaria y continuar con el tratamiento del resto del proyecto. No obstante, desde La Libertad Avanza adelantaron que la reforma de la Ley de Tierras no fue descartada y que buscarán volver a debatirla cuando logren un mayor consenso político. 


Fuentes consultadas: Parlamentario, El Día.

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