LE ROBARON 20 AÑOS DE TRABAJO A UN FOTÓGRAFO PACEÑO MIENTRAS DORMÍA

LE ROBARON 20 AÑOS DE TRABAJO A UN FOTÓGRAFO PACEÑO MIENTRAS DORMÍA

Delincuentes ingresaron por el balcón de un departamento ubicado en la Quinta Sección y se llevaron equipos informáticos con archivos fotográficos irremplazables. La víctima inició una campaña para intentar recuperarlos.

Por Don Pancho 29 de junio de 2026

Un fotógrafo mendocino sufrió un robo que, según aseguró, le provocó una pérdida imposible de cuantificar. Durante la madrugada, delincuentes ingresaron por el balcón de un departamento ubicado en un segundo piso de la Quinta Sección de la Ciudad de Mendoza mientras él y su pareja dormían. Además de llevarse equipos electrónicos y otros objetos de valor, sustrajeron tres discos rígidos que almacenaban más de 20 años de trabajo profesional.

La víctima es Emanuel Díaz Camargo, quien explicó que el mayor daño no radica en el valor económico de los elementos robados, sino en la información que contenían. En los dispositivos había miles de fotografías, proyectos y registros de una trayectoria construida durante dos décadas, muchos de ellos sin posibilidad de ser recuperados.

De acuerdo con el relato del fotógrafo, los delincuentes ingresaron por una puerta balcón situada a más de seis metros de altura. Tras recorrer el departamento, encontraron las llaves del inmueble, descendieron hasta el garaje y también sustrajeron una bicicleta. Antes de escapar, dejaron una llave de gas abierta, una situación que fue advertida por la víctima al levantarse durante la madrugada, evitando consecuencias potencialmente más graves.

El hecho es investigado por las autoridades, que intentan determinar cómo lograron acceder al edificio y al balcón del segundo piso sin ser detectados. Hasta el momento no se informó sobre personas detenidas ni sobre la recuperación de los elementos robados.

Ante la dificultad para reemplazar el material perdido, Díaz Camargo difundió una campaña en redes sociales solicitando colaboración de la comunidad para localizar una MacBook Pro, una mochila negra y los discos rígidos externos. El fotógrafo remarcó que quienes puedan aportar información, incluso de manera anónima, podrían contribuir a recuperar parte del patrimonio documental de toda una vida de trabajo.

El caso volvió a poner en evidencia el impacto que generan este tipo de delitos cuando las pérdidas trascienden el valor material y afectan herramientas esenciales para el desarrollo profesional de las víctimas.

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