LA NAFTA EN ARGENTINA SUBIÓ 23% EN DÓLARES EN 2026: CÓMO QUEDÓ FRENTE A LOS PRECIOS DE AMÉRICA LATINA
El litro de nafta súper alcanzó un promedio de US$1,422 en el país y Argentina quedó en la mitad del ranking regional. Mientras Brasil y Bolivia muestran valores inferiores, Uruguay registra uno de los precios más altos. Los impuestos, los subsidios y el mercado internacional explican parte de las diferencias.
EL COMBUSTIBLE AUMENTÓ EN DÓLARES DURANTE 2026
El precio de la nafta en Argentina acumuló una suba del 23% en dólares entre enero y octubre de 2026. El incremento se produjo en un contexto de cambios en los costos energéticos internacionales y actualizaciones impositivas que repercutieron en los valores de los surtidores.
De acuerdo con el relevamiento de precios realizado al 5 de octubre, el litro de nafta súper cuesta en promedio US$1,422 en Argentina. En enero, el valor se ubicaba en US$1,159, por lo que la diferencia llega a US$0,263 por litro.
La comparación permite observar que el aumento no se limita a una variación nominal expresada en pesos. Medido en moneda estadounidense, el combustible también se encareció durante los primeros diez meses del año, un dato relevante para comparar la evolución de los precios entre distintos mercados.

Argentina se ubicó en el puesto 16 de los 30 países latinoamericanos incluidos en el relevamiento, tomando como referencia el precio por litro. Esto la sitúa aproximadamente en la mitad de la clasificación regional, aunque el lugar ocupado no significa que haya registrado el mayor aumento.
La evolución de los precios depende de varios factores. Entre ellos se encuentran los impuestos aplicados a los combustibles, las políticas de subsidios, los costos de producción y distribución y las decisiones comerciales de cada mercado.
CUÁNTO CUESTA LA NAFTA EN LOS PAÍSES VECINOS
La comparación con otros países de América Latina muestra diferencias importantes en el valor que pagan los automovilistas por cada litro.
En Brasil, el precio promedio es de US$1,262, con un incremento acumulado del 10% durante 2026. En Paraguay, en cambio, el litro cuesta US$1,281, pero la suba registrada desde enero alcanza el 46%.
Colombia presenta un valor promedio de US$1,313 por litro y un aumento del 17% en lo que va del año. Chile, por su parte, llega a US$1,525, con una variación acumulada del 12%.
Uruguay aparece entre los mercados más caros de la región, con un precio de US$2,256 por litro. Aun con ese valor, su incremento acumulado durante 2026 fue del 13%, inferior al registrado en Argentina.
Los datos reflejan una diferencia importante entre el precio actual y el ritmo de aumento. Un país puede tener un combustible más caro que otro, pero registrar una variación porcentual menor durante el período analizado.
PANAMÁ REGISTRÓ EL MAYOR AUMENTO ENTRE LOS CASOS DESTACADOS
Aunque Argentina acumuló una suba del 23% en dólares, no fue el país con el incremento más pronunciado de la región.
Panamá registró un aumento del 71% durante los primeros diez meses de 2026. El precio promedio llegó a US$1,426 por litro, apenas por encima del valor argentino.
Paraguay también presentó una variación considerable, con un incremento del 46%, mientras que Bolivia mostró un comportamiento opuesto. En ese país, el litro de nafta se ubicó en US$0,580, luego de una caída del 42% desde comienzos de año.
Ecuador registró un precio de US$0,848 por litro y un aumento del 18%. En Venezuela, el combustible subsidiado se mantuvo en torno a US$0,035 por litro, aunque existen otras modalidades de venta con valores superiores.
Estas diferencias deben interpretarse teniendo en cuenta las particularidades de cada economía. Los precios subsidiados no son directamente equivalentes a los de mercados donde los valores responden en mayor medida a los costos comerciales e internacionales.
POR QUÉ CAMBIAN LOS PRECIOS ENTRE PAÍSES
Uno de los factores que inciden sobre el precio final es la carga impositiva. En Argentina, las actualizaciones del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC) forman parte de los componentes que pueden trasladarse al valor de venta.
También influye el costo internacional del petróleo. Cuando el crudo aumenta, pueden elevarse los costos de abastecimiento y producción, aunque la magnitud del impacto sobre los surtidores depende de las condiciones de cada mercado.
Durante las últimas semanas, las tensiones en Medio Oriente y los riesgos que afectan al tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz agregaron presión sobre las cotizaciones energéticas. Esa ruta es estratégica para el transporte internacional de petróleo.
En ese contexto, el barril de Brent superó los US$106, un nivel que puede repercutir en los costos de la industria. Sin embargo, el precio que finalmente paga el consumidor también depende de las políticas fiscales, los mecanismos de regulación y las decisiones de las empresas.
EL IMPACTO SOBRE LOS AUTOMOVILISTAS
El encarecimiento de la nafta afecta directamente a quienes utilizan vehículos particulares para trabajar, estudiar o trasladarse diariamente. También puede repercutir indirectamente sobre los costos de transporte y distribución de productos, con posibles consecuencias para otros precios de la economía.
Para dimensionar la diferencia, un aumento de US$0,263 por litro representa US$13,15 adicionales para una carga de 50 litros, si se comparan los valores promedio de enero y octubre expresados en dólares.
Ese cálculo sirve como referencia internacional y no representa necesariamente la variación exacta que enfrenta cada automovilista en pesos, ya que los precios cambian según la estación de servicio, la localidad, el tipo de combustible y el tipo de cambio utilizado para la comparación.
El relevamiento deja dos conclusiones centrales: Argentina acumuló un aumento del 23% en dólares y se ubicó en el puesto 16 de la clasificación regional por precio. Al mismo tiempo, países como Panamá y Paraguay registraron incrementos porcentuales superiores, mientras que Bolivia experimentó una caída.
La evolución de los combustibles durante los próximos meses dependerá de la cotización internacional del petróleo, las decisiones impositivas y las políticas de precios aplicadas en cada mercado. Para los consumidores, el valor en los surtidores seguirá siendo una variable importante tanto para organizar sus gastos como para evaluar el costo de trasladarse.
Fuentes consultadas:
Global Petrol Prices