LA DOCENTE MENDOCINA QUE CRECIÓ EN UN VAGÓN, VENDIÓ PASTELITOS PARA ESTUDIAR Y TERMINÓ SIENDO RECONOCIDA POR SU TRABAJO

LA DOCENTE MENDOCINA QUE CRECIÓ EN UN VAGÓN, VENDIÓ PASTELITOS PARA ESTUDIAR Y TERMINÓ SIENDO RECONOCIDA POR SU TRABAJO

Carina Morales pasó parte de su infancia en un viejo vagón ferroviario de Panquehua, dejó la escuela y comenzó a vender pastelitos para ayudar a su familia. Años después retomó sus estudios, se recibió de profesora de Lengua y Literatura a los 41 años y en 2024 fue elegida Docente Inspiradora del Año en Argentina.

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Por Don Pancho 17 de septiembre de 2026

La historia de Carina Morales comenzó lejos de las aulas que hoy ocupa como profesora. Durante parte de su infancia vivió junto a su familia en uno de los viejos vagones del ferrocarril de la estación Panquehua, en Las Heras. En aquel lugar, varias familias habían convertido antiguos módulos ferroviarios en viviendas precarias.

Las condiciones eran difíciles. El agua era escasa y el baño se encontraba a más de 200 metros y era compartido por las familias del lugar. Para aprovechar el momento del día en que había mayor presión de agua, su familia llegó a levantarse de madrugada para bañarse. En invierno, además, el frío atravesaba las paredes de los vagones, que habían sido cubiertas con cartones, plásticos y nailon para intentar conservar algo de temperatura.

Durante su adolescencia tuvo que dejar la escuela. Su familia atravesaba dificultades económicas y, mientras su madre trabajaba, Carina también comenzó a vender pastelitos en la calle. Según relató, había aprendido a prepararlos con su mamá y desde los ocho años participaba en esa actividad para colaborar con los ingresos familiares.

La situación se hizo todavía más compleja cuando su madre enfermó gravemente. Mientras la acompañaba, Carina encontró una escuela para adultos ubicada detrás del hospital y decidió retomar sus estudios. Completó la secundaria a los 26 años y, lejos de conformarse con ese logro, decidió continuar con una carrera terciaria.

Su siguiente objetivo fue convertirse en profesora de Lengua y Literatura. Ingresó al Instituto de Educación Superior en Formación Docente y Técnica Tomás Godoy Cruz, en Mendoza. Durante la carrera continuó trabajando para poder afrontar los gastos de estudio.

Una de las imágenes que quedó asociada a su historia fue la de Carina llegando a cursar con una canasta cargada de productos caseros. Vendía bizcochuelos, facturas, sopaipillas y pastelitos entre compañeros, docentes y trabajadores de la institución. Con ese dinero podía pagar los pasajes, las fotocopias y otros gastos relacionados con la carrera.

El 14 de diciembre de 2018, a los 41 años, recibió finalmente su título de profesora de Lengua y Literatura. A partir de entonces comenzó a trabajar en escuelas de Las Heras, muchas de ellas ubicadas en contextos de vulnerabilidad similares al lugar donde había crecido.

Su experiencia personal también influyó en su manera de enseñar. Morales desarrolló proyectos vinculados con la literatura, la gamificación y las nuevas tecnologías. Entre sus propuestas incorporó juegos, libros interactivos, historietas, poemas y herramientas digitales para acercar los contenidos a sus estudiantes.

En 2024 su trabajo recibió un reconocimiento nacional. Morales fue elegida Docente Inspiradora del Año en el concurso “Docentes que Inspiran”, una iniciativa que reunió a más de 2.000 postulantes y que buscó distinguir experiencias educativas innovadoras e inclusivas. El premio para la ganadora fue de $10 millones.

Actualmente continúa vinculada a la enseñanza en escuelas de Las Heras. Su recorrido pasó por distintos escenarios: desde una infancia marcada por las carencias materiales y un vagón ferroviario como vivienda, hasta las aulas en las que utiliza herramientas digitales para trabajar con sus alumnos.

La historia de Carina Morales también refleja el recorrido de una persona que retomó sus estudios en la adultez y convirtió esa experiencia en parte de su propia práctica docente. Su trayectoria educativa comenzó después de haber tenido que abandonar la escuela y terminó llevándola a ejercer justamente la profesión vinculada con aquello que había decidido recuperar: la educación.

FUENTES CONSULTADAS

  • LA NACIÓN — perfil y trayectoria educativa de Carina Morales.

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