ISLANDIA: VIAJAR LEJOS PARA VOLVER A ENCONTRARSE
La ópera prima documental de Leandro Cerro nace de un viaje a Islandia realizado después de la muerte de su padre y de una crisis personal. Diez años de trabajo, 418 horas de material y una experiencia de vida convertida en una película íntima sobre el duelo, la pertenencia y la posibilidad de volver a empezar.
Hay viajes que empiezan cuando uno compra un pasaje. Y hay otros que empiezan mucho antes, cuando quedarse en el mismo lugar ya no parece una opción.
Islandia, el primer largometraje documental de Leandro Cerro, pertenece claramente a esa segunda categoría.
La película llega a las salas argentinas en septiembre y propone algo bastante alejado de las grandes producciones que suelen dominar las carteleras. No hay superhéroes, grandes efectos ni una historia construida para llevar al espectador de una sorpresa a otra. Hay, en cambio, una persona intentando entender qué hacer con una pérdida.
Cerro viajó a Islandia después de la muerte de su padre y atravesó allí una experiencia que terminó modificando su propia mirada sobre la vida. Durante siete meses registró alrededor de 418 horas de material. Lo que siguió fueron casi diez años de trabajo hasta encontrar la película que finalmente llegó a las salas.
Ese dato dice mucho sobre el espíritu de Islandia. No estamos frente a un documental armado simplemente a partir de una idea previa. La película parece surgir de la necesidad de ordenar una experiencia personal y encontrarle un sentido.
UN VIAJE EXTERIOR PARA HABLAR DE ALGO INTERIOR
La historia comienza con un joven atravesado por la muerte de su padre, la melancolía y una ruptura amorosa. Decide desprenderse de sus pertenencias y viajar a Islandia.
Allí aparecen la música, los paisajes, las personas que conoce y una serie de encuentros que lentamente modifican su relación con el mundo.
Pero Islandia no funciona solamente como escenario.
El país se convierte en una especie de espacio de transformación. El viaje exterior termina funcionando como una búsqueda interior: cómo convivir con el duelo, cómo recuperar el vínculo con los demás y cómo volver a imaginar una vida después de una pérdida.
La película fue construida desde una perspectiva muy personal, cercana a las llamadas narrativas del yo, donde el autor no se mantiene completamente fuera de aquello que cuenta, sino que convierte su propia experiencia en materia cinematográfica. La Nación destacó precisamente esa dimensión autobiográfica de la película.
DIEZ AÑOS PARA ENCONTRAR UNA PELÍCULA
Hay algo especialmente atractivo en la historia detrás de Islandia: Cerro no filmó pensando necesariamente en que estaba construyendo durante esos siete meses una película que estrenaría una década después.
El material fue acumulándose. Después vino el tiempo de mirar, seleccionar, descartar, ordenar y descubrir qué historia estaba realmente escondida allí.
Es una forma de hacer cine muy diferente a la lógica industrial.
Y también una buena muestra de por qué el cine documental puede ser un espacio privilegiado para explorar experiencias que difícilmente encontrarían lugar en una ficción convencional.
Islandia no intenta convertir el duelo en una gran lección. Más bien parece acompañar el proceso de alguien que busca volver a conectarse con la vida.
EL CINE COMO FORMA DE PREGUNTARSE
Quizás uno de los mayores atractivos de la película esté justamente en que no necesita una gran respuesta.
Hay películas que quieren explicar.
Otras prefieren preguntar.
Islandia parece pertenecer a las segundas.
¿Qué hacemos después de perder a alguien? ¿Podemos reconstruirnos lejos de aquello que conocemos? ¿Cuánto necesitamos de los demás para volver a encontrarnos? ¿Puede un viaje modificar nuestra manera de mirar nuestra propia vida?
No necesariamente hay una única respuesta.
Y probablemente allí esté el valor de una película como ésta.
En una cartelera dominada muchas veces por productos pensados para públicos masivos, Islandia representa otra forma de entender el cine argentino: pequeña en escala, pero enorme en su apuesta personal.
Para R7 Digital TV, además, es una producción especialmente interesante porque permite volver a una idea que queremos que atraviese nuestra sección:
no todo lo que merece ser visto tiene detrás una gran campaña de marketing. A veces hay que detenerse a buscarlo.
FICHA R7 DIGITAL TV
Título: Islandia
Tipo: Película documental
País: Argentina
Año: 2026
Duración: 93–97 minutos, según fuente consultada
Género: Documental / autobiográfico
Dirección: Leandro Cerro
Guion: Leandro Cerro y Hernán Rosselli, con colaboración de Camila Fabbri y Agustín Godoy
Fotografía: Leandro Cerro
Montaje: Hernán Rosselli y Martín Farina
Producción: Runa Films
Distribución: Cine Tren
Estreno en Argentina: septiembre de 2026
Calificación: +13
Producción argentina: Sí
Motivo: Una propuesta documental íntima y autoral que demuestra que una experiencia personal puede transformarse en una búsqueda cinematográfica.