GIMNASIA DE MENDOZA RESCATÓ UN EMPATE AGÓNICO ANTE UN BOCA ALTERNATIVO
El Lobo igualó 2-2 en el Víctor Legrotaglie y extendió su gran presente en el Torneo Clausura. Boca, que presentó una formación con varios suplentes pensando en el arranque de los cuartos de final de la Copa Sudamericana, estuvo dos veces arriba en el marcador, pero Esteban Fernández apareció sobre el final para poner justicia en Mendoza.
Gimnasia y Esgrima de Mendoza consiguió un empate 2-2 ante Boca en un histórico duelo disputado en un Víctor Legrotaglie completamente colmado. El conjunto dirigido por Darío Franco estuvo cerca de quedarse con los tres puntos, pero terminó rescatando una igualdad sobre el final ante un Xeneize que presentó un equipo alternativo.

El encuentro correspondió a la octava fecha del Torneo Clausura y tuvo un desarrollo intenso. Boca se puso dos veces en ventaja, pero el Lobo nunca bajó los brazos y encontró el empate definitivo en el epílogo.
Boca rotó pensando en la copa

Uno de los principales factores a tener en cuenta fue la formación que presentó Boca. Rodolfo Arruabarrena decidió realizar una rotación importante debido al exigente calendario que atraviesa el Xeneize.
El equipo venía de eliminar a Vélez por penales en los octavos de final de la Copa Argentina y, apenas unos días después, debía comenzar su serie de cuartos de final de la Copa Sudamericana ante San Pablo. Por ese motivo, jugadores como Leandro Paredes, Lautaro Blanco, Santiago Ascacíbar y Miguel Merentiel quedaron fuera del once inicial.
El Xeneize salió con Álvaro Montero; Dylan Gorosito, Nicolás Figal, Marco Pellegrino, Matías Satas; Tomás Belmonte, Camilo Rey Domenech, Kevin Zenón; Alan Velasco, Enner Valencia y Leonel Flores, una formación con varios futbolistas que habitualmente no son titulares.
Gimnasia, en cambio, llegaba con el envión de una campaña espectacular y con seis victorias consecutivas. El equipo mendocino buscaba prolongar su racha y aprovechar el contexto para quedarse con un triunfo histórico.
Un primer tiempo lleno de goles

El comienzo mostró a Gimnasia decidido a tomar la iniciativa. El local tuvo una ocasión clarísima en el primer minuto, cuando Facundo Lencioni apareció en el área y su remate fue desviado por Montero y terminó pegando en el palo.
Sin embargo, Boca golpeó primero a los 16 minutos. Alan Velasco aprovechó una pelota suelta y sacó un espectacular remate que se metió en el ángulo para establecer el 1-0.
La reacción del Lobo fue inmediata. Apenas tres minutos después, Ignacio Sabatini recibió dentro del área y definió para poner el 1-1 y devolverle rápidamente la ilusión al público mendocino.

Cuando parecía que Gimnasia recuperaba el control, Boca volvió a pegar. A los 39 minutos, una buena combinación entre Velasco y Dylan Gorosito terminó con un centro que Kevin Zenón empujó para establecer el 2-1.
Gimnasia nunca dejó de buscarlo

En el segundo tiempo, el conjunto mendocino volvió a asumir el protagonismo y buscó permanentemente el arco defendido por Montero.
El Lobo incluso llegó a convertir nuevamente a través de Sabatini, pero el tanto fue anulado por posición adelantada luego de la intervención del VAR. La jugada generó incertidumbre en el estadio, ya que Gimnasia había conseguido nuevamente vencer la resistencia de Boca.
Con el paso de los minutos, Arruabarrena decidió reforzar la defensa. A falta de unos 15 minutos, Zenón y Belmonte fueron reemplazados por futbolistas con características más defensivas para intentar sostener la ventaja.
Pero el planteo no alcanzó.
Cuando parecía que Boca se llevaba los tres puntos, Esteban Fernández apareció en el tiempo de descuento y sacó un remate que terminó en el fondo del arco para establecer el definitivo 2-2.
El empate significó un premio para Gimnasia, que nunca resignó su intención de atacar y que, por momentos, fue superior a un Boca que sintió la falta de varios de sus habituales titulares.
Un punto que mantiene arriba al lobo

El resultado puso fin a la impresionante racha de seis triunfos consecutivos de Gimnasia, aunque el equipo de Darío Franco volvió a demostrar que está para competir de igual a igual ante cualquiera.
El Lobo llegaba al partido como escolta de Instituto en la Zona A y con una campaña que le permitió alejarse de la pelea por el descenso y comenzar a mirar objetivos mucho más ambiciosos, incluso la clasificación a una copa internacional.
Para Boca, en cambio, el empate deja un sabor diferente. Si bien consiguió marcar dos goles como visitante, el equipo alternativo no pudo sostener la ventaja ante un Gimnasia que jugó con intensidad hasta el último minuto.
En una tarde histórica para el fútbol mendocino, el Lobo volvió a demostrar su personalidad y rescató un empate agónico ante uno de los grandes del fútbol argentino. El 2-2 dejó al Legrotaglie festejando un punto que, por la manera en que llegó, tuvo sabor a victoria.