ESTUDIANTES DE JUNÍN CREARON “LIFE BAG”, UN KIT DE EMERGENCIA PARA ACTUAR ANTE SISMOS
Alumnos de quinto año del Colegio Nuestra Señora del Santísimo Rosario, de Ingeniero Giagnoni, desarrollaron un bolso de emergencia pensado para afrontar sismos y otras situaciones de riesgo. El proyecto utiliza materiales reciclados, incorpora una manta tejida por los propios estudiantes y sus familias y surgió como parte de un microemprendimiento escolar.
Un grupo de estudiantes de Ingeniero Giagnoni, Junín, convirtió una necesidad relacionada con la prevención sísmica en un proyecto educativo y emprendedor. Alumnos de quinto año del Colegio Nuestra Señora del Santísimo Rosario desarrollaron “Life Bag”, un bolso de emergencia que reúne elementos básicos para afrontar los primeros momentos después de un sismo u otra situación de riesgo.
La iniciativa nació dentro del espacio curricular de Microemprendimiento, donde los jóvenes debían identificar una necesidad concreta y elaborar una propuesta que pudiera convertirse en un producto. Después de realizar una lluvia de ideas y analizar distintas alternativas, el grupo decidió trabajar sobre la prevención ante emergencias.
La propuesta fue acompañada por la docente Silvana Castro y contó con la guía y capacitación de Junior Achievement, organización que trabaja con estudiantes para acercarlos a experiencias vinculadas con el mundo empresarial y el desarrollo de emprendimientos.
DE UNA IDEA ESCOLAR A UN PRODUCTO CONCRETO

El proyecto comenzó a tomar forma cuando una de las estudiantes llevó al aula una bolsa confeccionada a partir de envases reutilizados de alimento para mascotas. Ese material funcionó como punto de partida para pensar cómo podía desarrollarse un bolso resistente y, al mismo tiempo, sustentable.
A partir de allí, los estudiantes analizaron diferentes posibilidades hasta definir los componentes del producto y la forma de organizar su producción.
La docente Silvana Castro explicó que uno de los objetivos era que el emprendimiento tuviera un fundamento y pudiera relacionarse con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El proceso llevó a los alumnos a investigar, tomar decisiones, distribuir responsabilidades y transformar una idea inicial en un producto terminado.
Así nació Life Bag, un proyecto que combina prevención de riesgos, reciclaje, trabajo artesanal y formación emprendedora.
¿QUÉ TIENE EL KIT DE EMERGENCIA?
El bolso fue diseñado para reunir distintos elementos que pueden resultar útiles durante una emergencia.
El contenido incluye agua potable, alimentos no perecederos, un botiquín de primeros auxilios, linterna, velas, encendedor, silbato, libreta y lapicera, además de un instructivo con números de emergencia y recomendaciones para el mantenimiento de los elementos.
Entre los alimentos contemplados aparecen productos de conservación prolongada, mientras que el instructivo incorpora indicaciones para mantener el kit en condiciones de utilización. Entre las recomendaciones difundidas sobre el proyecto figura la rotación semestral de alimentos y el control de vencimientos de medicamentos crónicos cuando corresponda.
El kit también incluye una manta de abrigo artesanal, uno de los elementos que más trabajo demandó durante el desarrollo del emprendimiento.
LOS ESTUDIANTES APRENDIERON A TEJER PARA HACER LAS MANTAS
La elaboración de las mantas fue uno de los mayores desafíos para los jóvenes. Para producirlas, aprendieron a trabajar tanto con crochet como con dos agujas.
Los estudiantes confeccionaron cuadrados de lana de aproximadamente 20 por 20 centímetros, que posteriormente fueron unidos para formar las mantas. El trabajo no quedó limitado al ámbito escolar: madres, abuelas y otros familiares también colaboraron aportando lana y realizando tejidos.
La iniciativa incluso mantiene abierta la posibilidad de recibir nuevos cuadrados tejidos por parte de la comunidad para continuar con la producción de las mantas.
De esta manera, un componente del kit terminó convirtiéndose también en una experiencia de aprendizaje colectivo y participación familiar.
UN BOLSO HECHO CON MATERIALES RECICLADOS
Otro de los aspectos centrales de Life Bag es la reutilización de materiales.
Los bolsos fueron confeccionados utilizando materiales reciclados, entre ellos envases de alimento para mascotas, que son transformados para darles una nueva utilidad. Esta característica permite que el proyecto combine la preparación ante emergencias con una mirada vinculada al cuidado ambiental.
Desde la DGE destacaron que la propuesta apunta a generar un producto práctico, resistente y fácil de transportar, pero también a promover prácticas responsables en el uso de los recursos.
El proyecto fue pensado bajo criterios de sostenibilidad y como una experiencia que permitiera a los alumnos atravesar las distintas etapas de creación y administración de una empresa.
LOS ALUMNOS SE DIVIDIERON LAS TAREAS
Life Bag también implicó mucho más que fabricar un bolso.
Los estudiantes tuvieron que trabajar sobre el diseño del producto, estructura de costos, producción, comercialización, comunicación y organización interna. Para hacerlo, se dividieron en diferentes áreas y asumieron responsabilidades específicas.
La experiencia les permitió enfrentarse a situaciones similares a las que pueden aparecer en un emprendimiento real: tomar decisiones, resolver problemas, administrar recursos y coordinarse con sus compañeros.
“Aprendimos a comunicarlo y a trabajar en equipo, y a gestionar esa dinámica, porque hay que aprender a llevarlo en equipo”, explicaron los jóvenes durante la presentación del proyecto.
La docente Castro también destacó la evolución de los alumnos que asumieron funciones de liderazgo y la responsabilidad que fueron adquiriendo a medida que avanzaba el emprendimiento.
EL PROYECTO TAMBIÉN CAMBIÓ LA MIRADA DE ALGUNOS ESTUDIANTES

El proceso tuvo además consecuencias que fueron más allá de la materia escolar.
Una de las estudiantes contó que la experiencia incluso modificó su decisión sobre qué estudiar después de terminar la secundaria. Según explicó, inicialmente pensaba seguir Marketing, pero el trabajo desarrollado durante el emprendimiento la llevó a decidirse por Logística.
Otro de los alumnos señaló que la experiencia le permitió conocer las bases necesarias para desarrollar un emprendimiento y comprender cómo gestionar una empresa.
Para los jóvenes, el proyecto terminó siendo entonces una instancia de aprendizaje sobre prevención, pero también sobre trabajo, organización y posibles caminos profesionales.
LIFE BAG LLEGÓ A LA COMUNIDAD
El proyecto no quedó solamente dentro de las aulas. Los estudiantes también consultaron con vecinos para conocer la recepción que tenía la propuesta.
Según contaron los propios alumnos, varias personas consideraron que disponer de un kit de emergencia era necesario y destacaron la posibilidad de tener reunidos en un mismo lugar distintos elementos para utilizar ante una situación de riesgo.
En una provincia como Mendoza, donde la prevención sísmica forma parte de las recomendaciones habituales frente a situaciones de emergencia, los estudiantes buscaron transformar esa realidad en una propuesta concreta.
UNA EXPERIENCIA QUE TRASPASÓ LA ESCUELA
Life Bag forma parte del programa Aprender a Emprender, de Junior Achievement, que propone que estudiantes de entre 15 y 18 años atraviesen la experiencia de crear y gestionar un emprendimiento real.
Durante 2026, el programa reúne a más de 10.000 estudiantes de más de 300 escuelas del país, con más de 400 emprendimientos desarrollados y el acompañamiento de más de 300 docentes, según los datos difundidos por la organización.
En el caso del Colegio Nuestra Señora del Santísimo Rosario, la propuesta tomó una identidad propia y quedó vinculada con una problemática cercana a la comunidad mendocina.
Los estudiantes de quinto año transformaron una consigna escolar en Life Bag, un producto que reúne prevención, sustentabilidad y trabajo colectivo.
El proyecto demuestra que desde las aulas también pueden surgir iniciativas pensadas para responder a necesidades concretas. En Ingeniero Giagnoni, un grupo de jóvenes convirtió la preocupación por los sismos en una oportunidad para aprender, emprender y aportar una herramienta de prevención a la comunidad.