EL PICAHUESO QUE HABITA EN LA PAZ, MENDOZA: EL AVE DE PICO FUERTE Y CANTO INCONFUNDIBLE
Conocido también como siete cuchillos o pepitero de collar, el picahueso es una especie autóctona que forma parte de la fauna mendocina. Se caracteriza por su particular plumaje, su pico robusto y un canto que permite reconocerlo con facilidad.
En los paisajes de La Paz, Mendoza, es posible encontrarse con una de las aves características de la región: el picahueso, nombre popular con el que se conoce al Saltator aurantiirostris. La especie también recibe denominaciones como siete cuchillos y pepitero de collar y forma parte de la fauna autóctona de Mendoza.
El picahueso pertenece al orden de los Passeriformes y a la familia Thraupidae. Su distribución es amplia: se encuentra en distintos países de Sudamérica y, en Argentina, ocupa buena parte del territorio, incluyendo Mendoza. El Sistema de Información de Biodiversidad de Parques Nacionales lo registra como una especie autóctona y sin amenaza de conservación a nivel nacional.
UN PICO QUE LE DIO SU NOMBRE POPULAR
Una de las características más llamativas del picahueso es su pico corto, grueso y cónico. Esta estructura está adaptada a su alimentación, que incluye principalmente granos y frutos.
En el caso del macho, el pico presenta una llamativa tonalidad anaranjada, mientras que otras características de su cabeza y rostro permiten diferenciarlo de muchas otras aves que habitan Mendoza. Su nombre científico también hace referencia a esta característica: aurantiirostris combina términos vinculados con el color anaranjado y el pico.
El ejemplar adulto tiene un tamaño cercano a los 18 a 22 centímetros, dependiendo de la referencia utilizada y de la subespecie. Su cuerpo presenta tonos grises, pardos y verde oliva, mientras que en la cabeza predominan zonas oscuras que contrastan con áreas claras alrededor de la garganta y el cuello.
SU CANTO ES UNA DE SUS PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS
Además de su aspecto, el picahueso puede ser reconocido por su canto fuerte y particular.
La descripción de las aves autóctonas de Mendoza lo caracteriza como un canto trisilábico, sobresaliente y estridente, aunque también agradable. Para quienes viven o recorren zonas con vegetación, escuchar su canto puede ser una de las formas más sencillas de advertir su presencia incluso antes de verlo.
La especie suele habitar bosques bajos, matorrales y zonas de vegetación abierta, ambientes que se encuentran dentro de los tipos de hábitat registrados para el picahueso en Argentina. El SIB documenta además su presencia en distintas áreas protegidas de Mendoza, entre ellas Ñacuñán y Telteca.
UN HABITANTE DE LA FAUNA MENDOCINA
El picahueso no es una especie exclusiva de Mendoza. Su distribución se extiende por una amplia zona de Sudamérica, desde sectores de Perú y Bolivia hasta Chile, Paraguay, Uruguay, Brasil y diferentes provincias argentinas. En Mendoza se encuentra especialmente asociado a ambientes donde existen arbustos y árboles que le proporcionan alimento y refugio.
La provincia lo incluye entre sus aves autóctonas, junto con otras especies representativas como el cóndor, el águila coronada y el cardenal amarillo.
Además, el picahueso forma parte de las aves silvestres que han sido afectadas por la captura ilegal. El Gobierno de Mendoza informó recientemente que ejemplares de siete cuchillos (Saltator aurantiirostris) estuvieron entre las aves rescatadas del tráfico ilegal y posteriormente reinsertadas en sus ambientes naturales.
Por eso, ante la aparición de un picahueso en La Paz, la recomendación es observarlo sin intentar capturarlo ni trasladarlo. Mantenerlo en libertad permite que continúe cumpliendo su función dentro del ecosistema y evita someterlo al estrés del cautiverio.
Con su pico robusto, sus colores característicos y un canto que puede escucharse a cierta distancia, el picahueso es uno de los pequeños protagonistas de la fauna de La Paz y de Mendoza, una especie que forma parte de los paisajes naturales de la provincia y que puede sorprender a quienes se detienen a observar las aves que los rodean.