EL PETRÓLEO VUELVE A ROMPER LA BARRERA DE LOS US$100 Y ENCIENDE LAS ALERTAS EN LOS MERCADOS
El Brent superó nuevamente los US$100 por barril en medio de una escalada de las tensiones geopolíticas y nuevas amenazas sobre las rutas internacionales de transporte de energía. La suba reaviva el temor a mayores costos de combustibles e inflación a nivel global.
El mercado internacional del petróleo volvió a quedar bajo presión y el precio del barril de Brent, referencia para buena parte de las operaciones energéticas a nivel mundial, superó la barrera de los US$100, en una nueva señal de alerta para la economía global.
La cotización alcanzó niveles que no se veían desde mayo y consolidó una fuerte recuperación durante las últimas jornadas. De acuerdo con información difundida por Reuters, el Brent llegó a operar alrededor de los US$101 por barril este viernes 24 de julio, mientras acumulaba una suba semanal cercana al 15%. El movimiento se produjo después de que el crudo avanzara más de 7% en la jornada previa.
El principal motor de esta escalada es la creciente preocupación por la seguridad del suministro mundial. Los ataques contra buques petroleros vinculados con Arabia Saudita y las amenazas sobre el tránsito marítimo en el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb agregaron una nueva fuente de incertidumbre a un mercado que ya venía condicionado por las dificultades en torno al estratégico estrecho de Ormuz.
Para los mercados, el escenario es especialmente sensible porque cualquier interrupción prolongada en los principales corredores de transporte puede reducir la disponibilidad de crudo y derivados, presionando los precios al alza. El impacto no queda limitado al sector energético: un petróleo más caro puede trasladarse a los combustibles, el transporte, la producción industrial y, en última instancia, a los precios que pagan los consumidores.
La situación también genera preocupación entre los bancos centrales. Un nuevo shock energético podría complicar la lucha contra la inflación y reducir el margen para avanzar con políticas monetarias más expansivas. Reuters advirtió que la combinación de energía más cara, rendimientos de los bonos y un dólar fortalecido vuelve a instalar el riesgo de un escenario de estanflación, caracterizado por inflación elevada y menor crecimiento económico.
En este contexto, el comportamiento del mercado petrolero también vuelve a cruzarse con la incertidumbre que atraviesa el sector tecnológico y las enormes inversiones vinculadas con la inteligencia artificial. Sin embargo, para la cotización del crudo, el factor determinante en estos días es principalmente geopolítico y está relacionado con el riesgo de interrupciones en la oferta y en las rutas de transporte.
Desde Mendoza, donde el desarrollo de Vaca Muerta mantiene al sector energético en el centro de la agenda económica argentina, la evolución internacional del petróleo también merece especial atención. Un escenario de precios elevados puede mejorar las perspectivas para los productores de hidrocarburos, aunque también plantea interrogantes sobre los costos internos de la energía y los combustibles.
La paradoja es que, mientras la coyuntura actual empuja al Brent por encima de los US$100, las proyecciones de mediano plazo de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) son bastante más moderadas. Su informe de julio proyectaba que una acumulación de inventarios durante el próximo año podría ejercer presión bajista y llevar el promedio del Brent hacia los US$65 por barril en 2027.
La clave, por lo tanto, estará en la duración de las tensiones geopolíticas. Si las interrupciones se prolongan, el petróleo podría permanecer bajo presión alcista; si los flujos internacionales comienzan a normalizarse, el mercado podría volver a mirar los fundamentos de oferta y demanda y alejarse de los máximos actuales.
#Petróleo #Mercados #EconomíaGlobal #Brent #Energía
Fuentes consultadas: Ámbito, Reuters, U.S. Energy Information Administration (EIA), Investing.com, Reuters Markets