EL GOBIERNO PROVINCIAL RESERVA EN UN FONDO ANTICÍCLICO LOS $325.000 MILLONES ENVIADOS POR LA NACIÓN
Mendoza constituyó una reserva financiera con los anticipos de coparticipación otorgados por la Administración Nacional. Frente a los reclamos de los municipios por fondos de emergencia, el Ejecutivo provincial defiende el uso del ahorro como herramienta de maniobra macroeconómica, abriendo la discusión sobre la solidez real de las cuentas locales. Fuentes consultadas: Los Andes, Diario Uno, MDZ Online, Sitio Andino
En el marco de la compleja coyuntura económica que atraviesa el país, el Poder Ejecutivo de Mendoza ha confirmado la reconstrucción de su fondo anticíclico a partir de la inyección de $325.000 millones provenientes del Gobierno nacional. Estos recursos, correspondientes a un anticipo financiero de coparticipación acordado a través del Ministerio de Economía de la Nación, han quedado resguardados en las arcas provinciales con el objetivo de dotar a la gestión de capacidad de respuesta frente a eventuales fluctuaciones en los ingresos públicos o contingencias climáticas.
La medida fue ratificada por el ministro de Hacienda y Finanzas, Víctor Fayad, quien detalló que el capital otorgado en tres desembolsos entre abril y agosto —equivalente a unas dos masas salariales de la administración pública— no fue volcado de manera directa a la ejecución de obras o asistencia inmediata a los municipios. Por el contrario, la Provincia decidió mantener la liquidez como un seguro operativo ante la inercia que presenta el gasto público en relación con la velocidad en la que suelen caer los ingresos fiscales durante ciclos de contracción económica.

Esta decisión técnica cobra relevancia en medio de las demandas planteadas por diversos intendentes municipales, quienes han expresado inquietud ante el impacto del fenómeno climático del "Súper Niño" y la contracción en la recaudación local. Desde los gobiernos locales sostienen que hacer frente a los operativos de emergencia demanda partidas extraordinarias para evitar resentir la prestación de servicios básicos. Ante esto, la postura oficial del Ministerio de Hacienda señala que los marcos presupuestarios vigentes otorgan la flexibilidad necesaria para reorientar partidas ya asignadas en caso de una catástrofe o evento crítico, descartando la creación de fondos específicos para cada municipio.
Sin embargo, el despliegue de esta estrategia financiera reaviva el debate sobre la verdadera situación de las cuentas públicas provinciales. Por un lado, la existencia de una reserva de liquidez otorga previsibilidad institucional a Mendoza, permitiéndole afrontar vencimientos, amortiguar desfasajes en el sistema de transporte público o saldar deudas con proveedores sin recurrir a endeudamientos a tasas de mercado elevadas. Las condiciones del anticipo nacional contemplan una tasa fija anual del 15%, con esquemas de devolución mediante retenciones automáticas programadas de forma escalonada entre el presente ejercicio y el año 2027.
Por otro lado, analistas y sectores de la oposición legislativa cuestionan si la constitución de este fondo anticíclico refleja una genuina solvencia fiscal fruto del superávit corriente o si se trata de un mecanismo de asistencia financiera de la Nación para sostener el equilibrio presupuestario mendocino. La alta dependencia de las transferencias federales y el contexto de menor actividad económica ponen de manifiesto que el margen de maniobra de las finanzas locales sigue condicionado por la evolución de las variables macroeconómicas nacionales y la capacidad real de recaudación de la provincia durante los próximos meses.