EL GOBIERNO ANUNCIÓ UN BONO DE $50.000 PARA LAS FUERZAS ARMADAS Y DE SEGURIDAD, EN MEDIO DE UNA CRISIS SALARIAL QUE YA GENERÓ MILES DE BAJAS
La medida, oficializada mediante dos decretos publicados en el Boletín Oficial, alcanza a militares, policías federales, gendarmes, prefectos y penitenciarios, y se pagará junto al sueldo de agosto. El anuncio llega en un contexto de fuerte atraso salarial en las Fuerzas Armadas, que en el último año y medio perdieron más de 15.000 efectivos por bajas voluntarias.
El Gobierno nacional oficializó este lunes el pago de un bono extraordinario de $50.000 para el personal en actividad de las Fuerzas Armadas y de las fuerzas policiales y de seguridad federales. La medida se instrumentó a través de los decretos 695/2026 y 696/2026, publicados en el Boletín Oficial, ambos con la firma del presidente Javier Milei.
El primero de los decretos, rubricado también por el jefe de Gabinete Diego Santilli y el ministro de Defensa Carlos Alberto Presti, alcanza al personal militar en actividad del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, además de la Policía de Establecimientos Navales y el personal civil de Inteligencia de las Fuerzas Armadas. El segundo decreto, firmado junto a la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, extiende el beneficio a Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía Federal, Policía de Seguridad Aeroportuaria, Servicio Penitenciario Federal y la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, incluyendo en varios casos también al personal alumno.
Según la letra oficial, se trata de una suma de carácter excepcional, remunerativa y no bonificable, que se abonará por única vez junto con los haberes de agosto. Al ser remunerativa, sobre el monto se realizarán los aportes de ley, pero al no ser bonificable no impactará en el cálculo de otros adicionales del recibo de sueldo. El financiamiento saldrá de partidas ya asignadas a los ministerios de Defensa y de Seguridad Nacional.

El anuncio se da en un contexto que amerita algo de contexto. Distintos informes especializados en temas de defensa vienen señalando desde 2025 un deterioro sostenido del poder adquisitivo del personal militar, que según fuentes castrenses derivó en más de 15.000 bajas voluntarias de oficiales, suboficiales y soldados entre 2025 y lo que va de 2026, motivadas en buena medida por los bajos salarios. El propio Presupuesto 2026 fue calificado por especialistas como uno de los más ajustados en términos reales de los últimos años: contempla un incremento nominal de apenas 1,5%, muy por debajo de la inflación proyectada, y deroga la obligación legal de destinar el 0,8% del PBI al reequipamiento de las Fuerzas Armadas. En mayo, además, el propio Gobierno recortó $49.000 millones adicionales del presupuesto de Defensa, golpeando de lleno los gastos de modernización y mantenimiento operativo, justo cuando la Argentina incorporaba los primeros aviones F-16 comprados a Dinamarca.
Analistas del sector vienen advirtiendo que la brecha salarial entre las Fuerzas Armadas y las fuerzas de seguridad se profundizó en los últimos años, en momentos en que unidades de alta especialización -pilotos, comandos, fuerzas especiales- empiezan a evaluar opciones fuera de la actividad militar. En ese marco, medidas como el bono anunciado esta semana buscan, según los fundamentos oficiales del decreto, proteger los ingresos del personal frente al contexto económico actual, aunque se trata de una suma de pago único que no resuelve de fondo el reclamo estructural del sector por una recomposición salarial sostenida.
Desde Mendoza, provincia con importante presencia de guarniciones militares y de Gendarmería en la zona de la Octava Brigada de Montaña, la medida también repercute directamente en cientos de familias vinculadas a las fuerzas, que vienen siguiendo de cerca la evolución de este debate salarial a nivel nacional.
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Fuentes consultadas: Diario UNO, Infobae, Zona Militar, El Estratégico, Red Castrense, Identidad Sindical, Diario de Cuyo