EL BCRA CAMBIA LAS REGLAS DEL CRÉDITO: EL NUEVO SISTEMA QUE PODRÍA BENEFICIAR A QUIENES HOY NO CONSIGUEN PRÉSTAMOS
El Banco Central avanza con un sistema de finanzas abiertas que permitirá compartir información tributaria y financiera con bancos y billeteras, siempre con autorización del usuario. El objetivo es ampliar el acceso al crédito y conseguir mejores condiciones para quienes hoy quedan afuera o pagan tasas elevadas.
Conseguir un préstamo puede convertirse en una verdadera carrera de obstáculos para quienes tienen ingresos variables, trabajan de manera independiente o no cuentan con un historial financiero suficiente. Frente a ese escenario, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) avanza con un nuevo sistema que busca cambiar la manera en que bancos y billeteras evalúan a sus clientes.
La iniciativa se basa en el modelo conocido como Open Finance o finanzas abiertas, que permitirá que una persona autorice el intercambio de sus datos financieros y tributarios entre distintas entidades.
La primera prueba estará enfocada en la información que administra ARCA, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero. De esta manera, un cliente podrá autorizar a una entidad financiera a consultar determinados datos que permitan conocer mejor su situación económica y evaluar si puede acceder a un préstamo.
¿QUÉ CAMBIA PARA QUIEN QUIERE PEDIR UN PRÉSTAMO?
Actualmente, una entidad financiera puede contar con información limitada para determinar el perfil de riesgo de una persona. Esto puede perjudicar especialmente a quienes tienen ingresos que no se reflejan completamente en una relación laboral tradicional.
Con el nuevo esquema, la información tributaria podrá complementar los datos que ya posee el banco o la billetera.
Por ejemplo, una persona que trabaja de manera informal pero que además está inscripta como monotributista podría demostrar una capacidad económica que actualmente no queda reflejada de manera suficiente en su perfil crediticio.
El objetivo es que esa mayor cantidad de información permita realizar evaluaciones más precisas y, eventualmente, ofrecer tasas más bajas, mayores montos o mejores condiciones de financiamiento.
LOS DATOS SEGUIRÁN SIENDO DEL USUARIO
Uno de los puntos centrales del proyecto es que el cliente deberá dar su consentimiento.
Los bancos y las billeteras no tendrán acceso automático a la información de una persona. El usuario deberá autorizar expresamente que determinados datos puedan ser consultados para una finalidad específica.
El BCRA trabaja actualmente en mecanismos estandarizados de autenticación y consentimiento, considerados fundamentales para poner en marcha el sistema.
Pedro Inchauspe, director del organismo, confirmó que las pruebas se desarrollarán durante este año y que la intención es que la herramienta pueda comenzar a utilizarse masivamente durante 2027.
NO SERÁ SOLO PARA BANCOS
El proyecto contempla un ecosistema más amplio, que incluye a bancos, billeteras virtuales y otros participantes del sistema financiero.
La intención del BCRA es que, en una segunda etapa, las finanzas abiertas puedan incorporar más fuentes de información y permitan que los usuarios compartan distintos datos de su actividad financiera.
El organismo sostiene que una mayor circulación de información, siempre bajo autorización, podría reducir las asimetrías que actualmente existen entre las entidades y los clientes.
El propio BCRA ya había establecido dentro de sus objetivos para 2026 continuar avanzando en la implementación del Sistema de Finanzas Abiertas mediante grupos técnicos encargados de definir la infraestructura necesaria.
EL OBJETIVO: QUE EL CRÉDITO VUELVA A CRECER
La medida aparece en un momento en que el Gobierno busca reactivar el financiamiento al sector privado.
La apuesta es que una mejor evaluación de los clientes reduzca el riesgo para las entidades y permita ampliar la cantidad de personas que pueden acceder a préstamos.
El desafío será lograr que esa mayor información se traduzca efectivamente en crédito más accesible y barato, y no solamente en una mayor cantidad de datos disponibles para las entidades.
Además, la implementación deberá garantizar mecanismos sólidos de protección de la información personal y financiera.
Para los usuarios, el cambio podría ser importante: una persona que hoy recibe una negativa o una tasa elevada por falta de información podría, con su consentimiento, presentar un perfil económico mucho más completo.
El BCRA apuesta a que el primer paso con los datos de ARCA sea apenas el comienzo de un sistema más amplio. La meta para 2027 es que tener más información permita abrir una puerta que durante años permaneció cerrada para una parte importante de los argentinos: la del acceso al crédito.