EL ARCO DEL DESAGUADERO CUMPLE 90 AÑOS: EL HISTÓRICO SÍMBOLO QUE LE DA LA BIENVENIDA A MENDOZA
Ubicado en el departamento de La Paz, sobre la Ruta Nacional 7, el emblemático monumento celebra nueve décadas desde su inauguración. Con su característica inscripción “Bienvenidos a Mendoza, la tierra del sol y del buen vino”, se convirtió en una referencia de identidad provincial y fue declarado Patrimonio Cultural en 2006.
El Arco del Desaguadero cumple 90 años y vuelve a poner en primer plano una de las construcciones más representativas de Mendoza. Inaugurado el 12 de octubre de 1936, el monumento ubicado en el departamento de La Paz es la puerta de entrada a la provincia para quienes llegan desde San Luis por la Ruta Nacional 7.
A lo largo de nueve décadas, su imagen acompañó a generaciones de mendocinos, turistas, transportistas y viajeros. Su tradicional mensaje de bienvenida trascendió el propósito original de la construcción para convertirse en parte de la memoria colectiva de la provincia y en un símbolo de pertenencia para los habitantes del Este mendocino.
Una obra que marcó la entrada a Mendoza

La construcción del arco formó parte de un plan de promoción turística impulsado durante la década de 1930, con el objetivo de fortalecer la identidad provincial y recibir a quienes ingresaban al territorio mendocino.
El proyecto se desarrolló durante la gobernación de Guillermo G. Cano, entre 1935 y 1938, y estuvo a cargo de los arquitectos Arturo y Salvador Civit. La ejecución de la obra fue realizada por la empresa Ernesto Martinelli e Hijos.
Desde el punto de vista arquitectónico, el conjunto se distingue por su estilo neocolonial y su imponente arco de hormigón con forma de catenaria. En la parte superior se encuentra el Escudo Provincial, acompañado por la frase que se convirtió en su sello distintivo: “Bienvenidos a Mendoza, la tierra del sol y del buen vino”.
La Ruta Nacional 7 atraviesa la estructura, que fue concebida como parte de un complejo de servicios para los viajeros. Originalmente, el lugar contaba con dependencias administrativas, oficinas de control sanitario y policial, correo, espacios para reparar automóviles, una cantina, habitaciones para pasar la noche y una estación de combustible. Hacia 1940 funcionaba allí una estación de servicio de YPF.
Patrimonio cultural y memoria colectiva

La importancia del Arco del Desaguadero va más allá de su función como acceso a la provincia. Su valor arquitectónico, histórico y simbólico fue reconocido oficialmente en 2006, cuando fue declarado Patrimonio Cultural de Mendoza mediante el Decreto N.º 2175.
Desde entonces, su conservación forma parte de los esfuerzos por preservar los edificios y espacios que reflejan la historia provincial. En 2017 y 2018 se impulsaron trabajos de puesta en valor, con intervenciones destinadas a recuperar el conjunto arquitectónico y mejorar sus instalaciones.
Más recientemente, las obras de restauración permitieron recuperar características de su diseño original y renovar su aspecto, procurando conservar la identidad neocolonial que distingue al monumento. La intervención buscó mantener su fisonomía histórica y mejorar las condiciones del complejo.
90 años de historia en el este mendocina

Para La Paz, el arco constituye uno de los principales emblemas de su patrimonio y una referencia que identifica al departamento ante quienes recorren el corredor internacional de la Ruta Nacional 7.
Su ubicación estratégica, en el límite entre Mendoza y San Luis, lo convirtió también en un punto relevante para el control del tránsito interprovincial. Por allí circulan diariamente vehículos particulares, camiones y colectivos que conectan a la provincia con distintos puntos del país.
A 90 años de su inauguración, el Arco del Desaguadero conserva el significado con el que fue concebido: recibir a quienes llegan a Mendoza. Su silueta blanca y su mensaje de bienvenida forman parte de una postal reconocible que atraviesa generaciones.
Nueve décadas después, el histórico arco sigue siendo mucho más que una construcción sobre la ruta: es una puerta de entrada, un símbolo de identidad mendocina y un patrimonio que La Paz comparte con toda la provincia.