DENUNCIAN A MERCADO LIBRE POR TASAS DE HASTA 1.375%: ¿NEGOCIO O ABUSO Y CONNIVENCIA?
El exlegislador Gabriel Solano denunció penalmente a Marcos Galperín por usura, al señalar que Mercado Pago cobra tasas hasta 21 veces más altas que en Brasil por el mismo servicio. El planteo reabre un debate de fondo: qué pasa cuando quien más necesita un préstamo termina pagando el precio más caro por conseguirlo.
Una denuncia penal contra Marcos Galperín volvió a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿hasta dónde puede llegar el costo de un préstamo antes de convertirse en abuso? El exlegislador del Partido Obrero Gabriel Solano presentó la denuncia esta semana, al señalar que Mercado Pago aplica tasas de interés que pueden alcanzar un Costo Financiero Total Efectivo Anual de hasta 1.375%. Como punto de comparación, citó que en Brasil la misma empresa cobra un 63,13% anual por productos similares -es decir, hasta 21 veces menos que en la Argentina-.
Solano fundamentó la denuncia en el artículo 175 bis del Código Penal, que sanciona a quien se aproveche de "la necesidad, la ligereza o la inexperiencia de una persona" para hacerle aceptar intereses "evidentemente desproporcionados". En sus palabras, "se aprovechan de quienes necesitan dinero para llegar a fin de mes", y comparó estas tasas con las del Banco Nación, que ofrece líneas de crédito varias veces más bajas e incluso refinancia deudas en mora al 12% o 14%.

El contexto regulatorio ayuda a entender por qué se llegó a esta situación. Desde 2024, el Banco Central viene desregulando de forma progresiva el mercado de tasas: eliminó pisos mínimos para plazos fijos, dejó que cada entidad fije sus propias condiciones y, sobre todo, mantuvo fuera de su órbita de control sancionatorio a las fintech, que no están reguladas como los bancos tradicionales. Recién en julio de 2026 el organismo dispuso un tope específico para el financiamiento de tarjetas —1,25 veces la tasa promedio del sistema—, pero los préstamos personales que ofrecen plataformas como Mercado Crédito continúan, en gran medida, sin un techo legal claro. Según datos del propio Banco Central, la morosidad de las financiaciones a las familias llegó al 12,1% en abril de este año, mientras la deuda promedio por persona en el segmento fintech alcanzó 1,1 millones de pesos.

El dato de fondo es que Mercado Libre no depende de un negocio marginal: en su último balance, la compañía reconoció que el segmento financiero representa el 64,3% de su facturación en la Argentina, casi el doble de lo que genera el comercio electrónico que le dio origen. En paralelo, según información difundida por la misma fuente que reveló la denuncia, la empresa recibió unos 68.000 millones de pesos en beneficios impositivos y de contribuciones sociales durante el primer semestre del año.
Frente a esto, cabe preguntarse si estamos ante un mecanismo financiero legítimo, adaptado a un contexto de inflación y falta de acceso al crédito bancario, o si directamente se trata de una forma de sacar ventaja de quien no tiene otra alternativa para llegar a fin de mes. La discusión no es menor para miles de familias mendocinas que, ante la dificultad de acceder a un crédito bancario tradicional, recurren cada vez más a este tipo de financiamiento digital para cubrir gastos cotidianos, muchas veces sin dimensionar el costo real de esa decisión.
Por ahora, la denuncia quedó en manos de la Justicia. Mercado Libre no realizó declaraciones públicas al respecto.
FUENTES: La Política Online, El Cronista, Indymedia Argentina