CAYERON DOS LADRONES EN MAIPÚ, GRACIAS A LA COLABORACIÓN DE LA VÍCTIMA

CAYERON DOS LADRONES EN MAIPÚ, GRACIAS A LA COLABORACIÓN DE LA VÍCTIMA

Un comerciante de calle Maza fue asaltado a mano armada, pero su reacción inmediata resultó decisiva para que los dos sospechosos terminaran detenidos pocas cuadras después.

#Ruta7Digital #Maipú #Seguridad #PolicíaDeMendoza #Comercio #ZonaEste
Por Redacción R7Digital 2 de octubre de 2026

Pasaban apenas unos minutos de las dos de la tarde de este miércoles cuando dos hombres entraron a un local comercial de calle Maza, en Maipú, dispuestos a llevarse todo lo que pudieran. Lo que no calcularon fue que el propio dueño del negocio iba a convertirse, minutos más tarde, en la pieza clave para que terminaran detenidos.

Cómo fue el robo

Según confirmó el Ministerio de Seguridad y Justicia, uno de los dos sospechosos exhibió un elemento con apariencia de arma de fuego apenas ingresó al comercio y, bajo amenaza, obligó al comerciante a tirarse al piso. Con la víctima reducida, ambos reunieron rápido el botín: cerca de 50 mil pesos en efectivo, dos teléfonos celulares, documentación personal y dos candados. Hecho esto, escaparon caminando del lugar, sin saber que no habían terminado de resolver su problema.

La reacción que lo cambió todo

Apenas pudo reincorporarse, el comerciante tomó una decisión arriesgada pero efectiva: salió detrás de los asaltantes y los siguió a la distancia por las calles del barrio. Esa persecución improvisada terminó siendo el dato que la Policía necesitaba. Efectivos de la Comisaría 29, alertados sobre lo ocurrido, llegaron a la zona y, guiados en parte por las señas que la propia víctima pudo aportar sobre el recorrido de los sospechosos, lograron ubicarlos e interceptarlos a pocas cuadras del comercio.

Contexto: un operativo con antecedentes en la zona

El episodio se suma a una seguidilla de intervenciones policiales en el radio de calles Maza y sus alrededores en los últimos meses, un sector que combina comercios, tránsito constante y presencia de patrullajes preventivos de la Unidad Especial de Patrullaje y del sistema de videovigilancia del Centro Estratégico de Operaciones. En ese mismo entorno ya se habían registrado capturas vinculadas a hurtos, intentos de robo en comercios y controles de tránsito, lo que da cuenta de un trabajo sostenido de las fuerzas de seguridad sobre esa arteria maipucina.

Qué pasó con lo robado

Durante el procedimiento, los policías recuperaron la totalidad de los elementos sustraídos: el dinero, los celulares, la documentación y los candados volvieron a manos de su dueño. Además, los efectivos secuestraron el arma utilizada para amedrentar al comerciante, que resultó ser una réplica de pistola calibre 4,5 milímetros, y no un arma de fuego real. Ese dato no le resta gravedad al hecho —la amenaza y el amedrentamiento fueron reales para la víctima en el momento del asalto—, pero sí es un elemento que la Justicia tendrá en cuenta al momento de calificar el delito.

El trabajo pericial

Personal de la Comisaría 54 trabajó en conjunto con la Policía Científica directamente en el comercio asaltado, realizando las pericias de rigor para reconstruir con precisión la secuencia del hecho y reunir elementos probatorios adicionales. Los dos hombres aprehendidos quedaron a disposición de la Justicia, que deberá definir ahora los pasos siguientes de la causa.

Un final poco habitual

Más allá del desenlace favorable para la víctima, el episodio deja una reflexión que vale la pena remarcar: perseguir a quienes acaban de robar no es, en general, lo que las fuerzas de seguridad recomiendan hacer, porque expone a un riesgo adicional que no siempre termina bien. En este caso, la combinación de esa reacción con la rápida respuesta policial permitió un cierre rápido del episodio, pero el hecho vuelve a poner sobre la mesa la pregunta de fondo: cuánto puede y debe hacer un vecino frente a una situación así, y hasta dónde llega la responsabilidad de que la seguridad en las calles del departamento no dependa, en última instancia, de la valentía o el riesgo que esté dispuesto a asumir cada comerciante.

¿Te gustó esta nota? Compartila