CASI DOS SIGLOS DESAPARECIDA: EL AVE QUE VOLVIÓ A APARECER Y ENTUSIASMA A LOS CIENTÍFICOS
El pachay de Galápagos volvió a ser registrado en la isla Floreana después de casi 190 años de ausencia. El hallazgo se produjo en medio de un ambicioso proyecto de restauración ecológica que busca recuperar especies nativas y combatir a los animales invasores que habían alterado el ecosistema.
Durante casi dos siglos, el pachay de Galápagos, también conocido como rascón o burrito de Galápagos, fue considerado desaparecido de la isla Floreana. Ahora, una serie de registros volvió a confirmar su presencia y abrió una nueva esperanza para la recuperación de la fauna del archipiélago.
La especie, cuyo nombre científico es Laterallus spilonota, había sido registrada históricamente en Floreana durante la expedición del HMS Beagle en 1835. Desde entonces, no había vuelto a ser detectada en la isla, pese a los distintos monitoreos realizados durante décadas.
El redescubrimiento se produjo durante una campaña anual de monitoreo de aves terrestres. Los investigadores lograron reunir seis registros acústicos, dos observaciones visuales y una fotografía, evidencias que permitieron confirmar nuevamente la presencia de la especie.
UN AVE MUY DIFÍCIL DE ENCONTRAR
El pachay es una especie particularmente esquiva y de hábitos terrestres. Además, tiene una capacidad de vuelo limitada, una característica que lo vuelve especialmente vulnerable frente a los depredadores introducidos por el ser humano.
Su principal problema durante décadas fueron las ratas y los gatos ferales. Las primeras podían atacar sus huevos porque el ave construye sus nidos en el suelo, mientras que los gatos representaban una amenaza directa para los ejemplares adultos.
La presencia de estos animales invasores modificó profundamente el ecosistema de Floreana y contribuyó a la desaparición local de varias especies.
EL CAMBIO QUE PERMITIÓ SU REGRESO
El regreso del pachay está relacionado con un enorme proceso de restauración ecológica iniciado hace más de una década.
Desde 2012 se trabaja en la recuperación ambiental de Floreana y en el control de especies introducidas. El proyecto involucra a la Dirección del Parque Nacional Galápagos, la Fundación Charles Darwin, Island Conservation y otras organizaciones de conservación.
La reducción de ratas y gatos permitió que diferentes especies nativas volvieran a encontrar condiciones más favorables para sobrevivir y reproducirse.
De hecho, el pachay era una de las 12 especies que originalmente se esperaba reintroducir en Floreana dentro del proyecto de restauración. Su aparición espontánea sorprendió a los propios investigadores.
¿SOBREVIVIÓ TODO ESTE TIEMPO?
El hallazgo también plantea un enorme interrogante.
Una de las posibilidades que analizan los científicos es que el pachay haya logrado sobrevivir en otras islas de Galápagos y posteriormente regresara a Floreana.
Otra hipótesis es todavía más sorprendente: que una pequeña población haya permanecido escondida durante décadas en la propia isla, pasando inadvertida debido a sus hábitos extremadamente sigilosos.
Determinar cuál de las dos posibilidades es correcta requerirá nuevos estudios, incluidos análisis genéticos.
UNA SEÑAL DE ESPERANZA PARA GALÁPAGOS
El regreso del pachay tiene una importancia que va mucho más allá de una sola especie.
Floreana forma parte de uno de los ecosistemas más particulares del planeta y actualmente es escenario de un proyecto destinado a recuperar especies que desaparecieron localmente.
La restauración también incluye programas relacionados con tortugas gigantes y otras aves y animales endémicos. En 2026, además, fueron liberadas en Floreana 158 tortugas gigantes, aproximadamente 180 años después de que la especie desapareciera localmente de la isla.
Así, la aparición del pequeño pachay se convirtió en una de las señales más alentadoras de que un ecosistema profundamente alterado puede comenzar a recuperar parte de su biodiversidad.
Después de casi 190 años sin registros, el ave que parecía haber desaparecido volvió a caminar por Floreana. Y para los científicos, su regreso podría ser apenas el comienzo.