CABALGATA DE FE: EL FRÍO NO DETUVO A LOS FIELES DE LA VIRGEN DE ITATÍ EN ÑACUÑÁN
A pesar de las bajas temperaturas y de las condiciones climáticas adversas que marcaron el sábado, la tradicional cabalgata llegó hasta Ñacuñán para acompañar a la Virgen de Itatí. Cientos de fieles, santarrosinos y visitantes participaron de los festejos patronales.
El frío no pudo con la fe
El corazón del secano santarrosino volvió a encontrarse este fin de semana alrededor de una de sus tradiciones religiosas más arraigadas. En Ñacuñán, Santa Rosa, se desarrollaron los festejos patronales en honor a Nuestra Señora de Itatí, una celebración que año tras año reúne a familias, jinetes, agrupaciones gauchas y fieles provenientes de distintos puntos de Mendoza.
Esta edición tuvo como lema “Caminando con nuestra Madre de Itatí, anunciamos la Paz” y contó con una programación que combinó actividades religiosas, culturales y tradicionales. Entre ellas, uno de los momentos más esperados fue la recepción de la tradicional cabalgata, prevista para el sábado por la tarde.
Pero esta vez hubo un protagonista inesperado: el frío.
El sábado 12 de septiembre, Mendoza atravesó una jornada marcada por un fuerte descenso de la temperatura, precipitaciones y viento. Distintos reportes meteorológicos anticipaban una jornada muy fría, con máximas que apenas alcanzarían los 5 a 7 grados en buena parte de la provincia y temperaturas todavía menores durante las primeras horas.
Sin embargo, las condiciones del tiempo no fueron suficientes para apagar la fe. La cabalgata se hizo presente en Ñacuñán y fue recibida por quienes se acercaron para acompañar esta expresión de devoción popular.
La intendenta de Santa Rosa, Flor Destéfanis, compartió en sus redes sociales imágenes de los festejos y destacó el acompañamiento de la comunidad. Según expresó, las inclemencias del tiempo obligaron a modificar el cronograma previsto, pero aun así cientos de fieles, santarrosinos y turistas se congregaron durante el fin de semana para rendir homenaje a la Virgen.

La tradición tiene profundas raíces en Ñacuñán. La imagen de la Virgen de Itatí llegó al distrito el 12 de julio de 1967, trasladada por el padre Tulio Pusterla, quien era entonces sacerdote de la Parroquia Santa Rosa de Lima. Desde aquel momento fue declarada patrona del lugar y comenzó una historia de devoción que se mantiene hasta la actualidad.
La cabalgata, además, no representa solamente una actividad tradicional. Es parte de una celebración en la que se cruzan la identidad gaucha, la espiritualidad y el encuentro comunitario. Históricamente, el llamado “Paseíto de la Virgen” reúne a jinetes, músicos y fieles alrededor de la imagen, convirtiendo a Ñacuñán en un punto de encuentro para quienes llegan desde diferentes localidades.
Este año, el frío pudo modificar parte de la agenda, pero no consiguió modificar lo esencial: la voluntad de los fieles de estar presentes.
Entre caballos, familias, oraciones y muestras de afecto, la cabalgata volvió a atravesar los caminos de Ñacuñán. Una postal que, una vez más, demuestra que para quienes participan de esta tradición los kilómetros, el viento y las bajas temperaturas quedan en segundo plano cuando el objetivo es cumplir una promesa y acompañar a la Virgen de Itatí.

La jornada del domingo continuó con el tradicional Paseíto a Nuestra Señora de Itatí y la celebración de la Santa Misa, completando un fin de semana en el que la fe volvió a ser protagonista en el sur de Santa Rosa.
Fuentes consultadas: Municipalidad de Santa Rosa, Localmente