ALERTA POR EL “SÚPER NIÑO”: CÓMO EVITAR QUE LAS LLUVIAS GENEREN CRIADEROS DE DENGUE EN MENDOZA
Las precipitaciones previstas para los próximos meses podrían generar condiciones favorables para la reproducción del mosquito Aedes aegypti en Mendoza. Las autoridades sanitarias recomiendan anticipar las tareas de prevención y eliminar recipientes que acumulen agua antes del inicio de la temporada de mayor actividad del vector.
Las lluvias que se vienen registrando en Mendoza y las proyecciones climáticas para los próximos meses encendieron una alerta sanitaria vinculada con el dengue. El escenario está relacionado con la posible intensificación del fenómeno de El Niño y con un período de mayor humedad y precipitaciones que podría modificar las condiciones habituales de una provincia caracterizada por su clima árido.
El punto central de la advertencia no es que las lluvias provoquen por sí mismas un brote de dengue, sino que el agua acumulada puede generar nuevos lugares de reproducción para el Aedes aegypti, mosquito que transmite el virus. Para que exista transmisión, además, debe circular el virus y producirse el contacto entre mosquitos infectados y personas susceptibles.
Según las proyecciones difundidas en los últimos días, Mendoza podría atravesar durante los próximos meses un período con precipitaciones superiores a los valores históricos. Las condiciones serían especialmente relevantes durante la primavera y podrían extenderse hacia el verano, cuando las temperaturas también favorecen el desarrollo del mosquito.
El Aedes aegypti tiene hábitos principalmente domiciliarios. A diferencia de otros mosquitos asociados con grandes extensiones de agua, puede reproducirse en recipientes pequeños que se encuentran habitualmente en patios, jardines, balcones y otros sectores de las viviendas.
Por eso, una de las principales recomendaciones consiste en revisar los hogares después de cada lluvia. Baldes, botellas, latas, neumáticos, juguetes, macetas, lonas y otros objetos pueden convertirse en criaderos si acumulan agua durante varios días.
También es importante prestar atención a elementos que muchas veces pasan inadvertidos. Los bebederos de animales, los recipientes de los equipos de aire acondicionado, las canaletas y los desagües pueden retener pequeñas cantidades de agua y convertirse en lugares adecuados para la postura de huevos.
Las autoridades sanitarias aconsejan vaciar y limpiar estos recipientes con frecuencia. Cuando se trata de elementos que deben permanecer en el exterior, una alternativa es colocarlos boca abajo o mantenerlos protegidos de la lluvia. Los tanques, cisternas y depósitos de agua deben permanecer correctamente tapados.
Otro aspecto importante es la limpieza. Los huevos del Aedes aegypti pueden quedar adheridos a las paredes internas de los recipientes. Por eso, no siempre alcanza con tirar el agua: también resulta necesario cepillar las superficies para desprenderlos.
La fumigación, en tanto, no constituye una solución suficiente por sí sola. Los insecticidas actúan principalmente sobre los mosquitos adultos y no eliminan los huevos ni las larvas. Por esa razón, la eliminación de los posibles criaderos continúa siendo una de las herramientas fundamentales de prevención.
El escenario climático obliga además a sostener estas tareas durante toda la temporada. Una lluvia aislada puede dejar agua acumulada durante varios días, mientras que una sucesión de tormentas puede multiplicar la cantidad de recipientes con condiciones apropiadas para la reproducción del mosquito.
En Mendoza, el antecedente de temporadas anteriores también explica la importancia de anticiparse. El Ministerio de Salud provincial viene recomendando que las tareas de prevención comiencen antes del período de mayor circulación del vector.
El mensaje de las autoridades apunta, principalmente, a la responsabilidad compartida entre organismos públicos y vecinos. Mientras los equipos sanitarios realizan tareas de vigilancia y control, la eliminación de recipientes que puedan acumular agua dentro de cada vivienda permite reducir los espacios donde el mosquito puede reproducirse.
De esta manera, frente a un escenario de mayor cantidad de lluvias y humedad, la prevención comienza antes de que aumente la presencia del mosquito. Revisar los patios, limpiar canaletas, vaciar recipientes y eliminar objetos en desuso son medidas sencillas que pueden contribuir a reducir el riesgo de dengue durante los próximos meses.